Tamices Rotativos / Estáticos

Limpiador autobasculante LA

Descripción

De uso habitual en los tanques de tormentas, los limpiadores autobasculantes son equipos para la limpieza de los sólidos depositados en el fondo de modo automatizado, evitando los peligrosos trabajos manuales y reduciendo el coste de mantenimiento. Pudiéndose anclar a las paredes de diversas maneras y mediante un sistema de llenado automático, el limpiador descarga enérgicamente , generando una ola que arrastra los sólidos hasta el punto de evacuación.

  • Mediante un consumo de agua mínimo, genera una ola de agua muy potente, por lo que el grado de limpieza es muy alto, siendo así un sistema muy efectivo.
  • Bajo coste de funcionamiento. Gracias a su diseño realiza los movimientos de manera autónoma, sin necesidad de medios auxiliares.
  • Bajo coste de mantenimiento. Fabricados en Acero inoxidable y fuera del contacto de agua residual, las tareas de mantenimiento se reducen a la puesta a punto de los rodamientos. La vida útil del equipo es muy larga.

Tanque de tormentas

Funcionamiento

La limpieza del tanque de tormentas se lleva a cabo tras su vaciado, con el fin de eliminar la materia acumulada, evitando malos olores y que sea más complicada su posterior limpieza.
El sistema de trabajo se divide en cuatro etapas:

1.- Reposo.

El limpiador en posición de reposo mientras el tanque de tormentas está lleno, reteniendo el agua y produciéndoselas sedimentación de elementos en su fondo.
Mediante un sensor de nivel, el automatismo que controla el sistema reconoce que el tanque está lleno, manteniendo esta posición.

2.- Llenado.

Gracias a los medidores de detección de nivel instalados en el tanque, el sistema reconoce que el tanque está vacío, ordenando a la electroválvula que controla el sistema de llenado su apertura.
El limpiador se puede llenar con agua limpia, o bien agua usada o proveniente de reservas según los casos. Como apunte indicar que el consumo de agua para la limpieza es mínimo.

3.-Descarga

Un vez lleno y gracias a su diseño, el punto de gravedad se desplaza produciendo el volteo, descargando así todo el volumen de agua en un instante, produciendo así una ola que barre los sólidos depositados hasta el punto de extracción.

4.-Retroceso

Una vez vaciado el limpiador, éste regresa a su posición de reposo de forma automática sin necesidad de medios auxiliares, gracias a su diseño.

Diseño

Existe una relación entre la capacidad del limpiador(l/m), longitud a limpiar , altura de descarga y pendiente de la solera. Todos estos parámetros deben tenerse en cuanta para la elección de un correcto equipo.
El abanico de modelos es muy amplio fabricándose con capacidades desde 200 hasta 2000 litros/metro. Las longitudes máximas se establecen en 10 m aproximadamente, para casos de mayor longitud, es posible la instalación de varios equipos trabajando en paralelo. Cuando se produzca esta situación será necesario dividir el tanque longitudinalmente mediante muretes para que las olas de cada uno no interfieran y se produzca una limpieza más eficaz.
Existen varios tipos de soportación, pudiéndose adaptar a las necesidades de obra civil. Es importante instalar el limpiador lo más alto posible y por encima de la cota de agua máxima.
En conjunto con el limpiador, la instalación consta de:

-Circuito de llenado formado por

• Tubería de llenado, fabricada en polietileno, acero inoxidable,…
• Electroválvula para el control de apretura y cierre del circuito.
• Válvula de bola para cierre manual.

-Cuadro de control

• Medición de nivel: mediante dos boyas de nivel.
• Indicador de volteo mediante un final de carrera.
• Controlador programable.

Mantenimiento

El mantenimiento que requieren los equipos es mínimo.

El único punto a tener en cuenta es la vigilancia del correcto engrase de los rodamientos, según su frecuencia de uso es recomendable revisar al menos una vez por año. En caso de que por una situación accidental, los rodamientos quedasen sumergidos y en contacto con el agua residual, será necesario su revisión una vez haya disminuido el nivel de agua.

También es recomendable revisar los sensores de nivel, limpiándolos de la suciedad adherida si fuese necesario.
Será necesario revisar el correcto funcionamiento de la electroválvula en las primeras maniobras, ya que es posible que la tubería arrastre algún elemento debido a la instalación de la misma.

Se recomienda que la instalación se haga de forma que todos los elementos sometidos a control y vigilancia queden fácilmente accesibles para facilitar las labores.